Nuestro personaje no es un superhéroe, tampoco un hada, sino el gran mago Mariano. En cada uno de sus espectáculos antes de comenzar su función decía: -Ya sé que debéis ver para creer. Y también lograba que su público le alentara cantando:- “ Se ve, se siente, Mariano está presente”.
Mariano no era un mago cualquiera, sino, un mago que poseía poderes reales. Era el
“ mago entre los magos”, el más conocido, respetado y admirado. Todos los magos querían aprender sus trucos , pero él no desvelaba ninguno.
Un día todos los titulares de los periódicos anunciaban el “gran atraco ” al Banco Central. . En las cámaras de vídeo el mundo se sorprendió al ver el rostro del Mariano. El gran mago que gratificaba a niños y ancianos regalando ilusión, se había convertido en el gran estafador.
Sin embargo, nuestro mago, el día del atraco estaba en el teatro ensayando nuevos trucos de magia para su entrañable público. Al salir de su casa toda la prensa lo estaba esperando, y logró desaparecer mágicamente.
Cuando al fin Mariano reconoció en el video que se emitía en el noticiero que su hermano gemelo había sido el responsable, lo denunció sin reparo, y declaró ante los medios toda la verdad.
Gracias a el gran mago Mariano, atraparon a su hermano gemelo en el aeropuerto, cuando estaba a punto de huir con el motín, disfrazado y con una identidad falsa. Mariano se sintió muy avergonzado, pero su imagen quedó intacta y siguió cosechando éxitos, asombrando a su público fiel.
A pesar de que éste breve cuento haya terminado, sus manos mágicas siguen deslumbrando y sus palabras mágicas los niños siguen pronunciando...
FIN
LUCAS LÓPEZ FITERMAN
No hay comentarios:
Publicar un comentario